Del verbo Condenar..
Podría contarlo desde mi punto de vista positivo, pero se me ha pasado la mano en el trato y en la educación..
Y es que para mi sorpresa tengo delirio por las sedas y soy muy tierna, claro, dentro de mi concepto de ternura, que es lo que acredita mi locura y para algunos criterios, es lo que alimenta mi instinto y el desvío.
Y no podría ser de otra manera, siempre lo he dicho, si no fuese por ese obsequio, hoy no estaría condenándome en la hoguera.
Fue fácil, me sedujo el color y solo cruce con fuerza la seda un segundo, fue un instante para mi de gozo y para El fue..
-Creo… que no le gusto-.
..Se marcho con el cuello rojo, con el susto pintado en el rostro y las cadenas aun puestas..
leyla hernandez







