Y dice uno y dice dos.. y van un montón.
Cuando me detengo en los números descubro que no estoy ni cerca de lograr la meta que me marque.. de hecho en algún momento me quede divisando el futuro, detenida con los libros en la mano y una sortija en los dedos.
En algunas ocasiones solo aspiro el aire rápido que cruza a mi lado y en otras, solo es el simple beso de la mañana que me despierta en un día muy rápido, y no hay hora que tome los cambios de tiempo hasta que se avecina la noche y se termina el día..
Y luego, el silencio de la vida, como si se cansara de reclamar y de tratar de ponerme al día.
Pero ya no hay mas vida, o eso intenta decirme.
Alguien le cuenta a mi cerebro los detalles y me muestras los errores como tratando de evitarme otra equivocación, pero para ser sincera, si me detengo con mi yo pasado y sus recuerdos, creo que de cierto modo volvería a cometer cada uno y todos mis errores -quizá una excepción- pero, terminaría si tuviera otra oportunidad, a contar las mismas piedras del camino y a levantar los mismo polvos al caminar..
No es que no quiera aprender la lección.. esa creo, aprendida esta.. solo que si veo lo bueno que he aprendido y obtenido, logro un buen equilibrio en mi vida que vale la pena volverme a caer solo para levantarme otra vez.
leyla hernandez








