Algunas veces se me sale la decencia cual si fuera naturalita, camina derecha y solo voltea para dar la vuelta..
..Y deja de ser discreta.
Otras, se pierde en el camino de la entrada o al cerrar la puerta de llegada, quizá por no concluir con la practica de mirar solo al pasar y no perderle el paso al aire que le encanta el juego lento para variar.
Se sienta en mi puerta por las tardes hasta que la luz la abandona, se calza las medias y entra de puntillas para no despertar al silencio que lo lleva pegado al cuello..
De noche besa mi oído y me canta suavecito, mientras termina con un camisón obscuro acurrucándose en mi cama, siempre del lado derecho, siempre de lado de la ventana, solo por si a media noche le entra el frío y le da por ausentarse entre los pasillos de aquel histérico vecino..
leyla hernandez







